La educación artística se diferencia del
resto de áreas de la educación en que el núcleo del conocimiento es el lenguaje
visual. Uno de los mecanismos que nos han hecho desembocar en la sociedad de
hiperconsumismo ha sido el hiperdesarrollo del lenguaje visual. Por otro lado,
también se ha desarrollado a partir de Lipovetsky el término Mundo-imagen, paralelo
al término consumo-mundo, que describe el paso de un mercado gobernado por la
oferta, a un mercado gobernado por la demanda.
Los principales eslabones de esta cadena de
tecnificación que fomenta el hiperdesarrollo del lenguaje visual son el
nacimiento de la fotografía en 1827, el desarrollo de la imprenta en 1900, el
perfeccionamiento de los sistemas de tratamiento de las representaciones
visuales en los años setenta, la consolidación de Internet en los
ochenta-noventa, y el desarrollo continuo e imparable de nuevos productos en la
web a partir del 2000.
El punto más importante es la televisión, ya
que a partir de aquí todo lo que sucede puede verse en una pantalla. Ya no
existe nada privado, todo es compartido públicamente. Un ejemplo son las marcas
publicitarias para comprar su producto. La imagen es la gran responsable del
mundo consumista.
Nuestro mundo está marcado por una imagen,
sobre todo debido al auge de los medios de comunicación. Las imágenes son de
fácil comprensión, son muy accesibles a todo el mundo, independientemente de su
nivel intelectual y económico.
“Una foto es un espejo con memoria, es la
mirada singular y subjetiva de un fotógrafo o del medio que la publica, un
libro, un periódico, etc., pero es también la mirada singular y subjetiva de la
persona que la mira o la ve. Es un documento importante para la comprensión de
la sociedad, es una fuente de información y puede llegar a ser también una obra
de arte” (Fuentes,2005).
¿Y qué pasa en educación con las imágenes? La
educación actual está basada en la adquisición de competencias. Entendemos por
tales el conjunto complejo de habilidades y destrezas que posibilitan la acción
en un amplio espectro de situaciones. Estas grandes competencias, según la
Unión Europea son: saber, saber hacer, saber ser y saber estar. Pero sigue
predominando el saber, es decir, la dimensión cognitiva racional frente a la
dimensión activa que supone el hacer o la dimensión personal del ser y estar.
Las funciones de la imagen en educación son
diversas, podemos destacar la función motivadora, vicaria, informativa,
explicativa, de comprobación, sugestiva, estética, recreativa y expresiva.
En la sociedad en la que vivimos, a diario
vemos cientos de imágenes publicitarias. Podemos recordar u olvidar estos
mensajes, pero los captamos por breves momentos, y durante un instante
estimulan la imaginación, ya sea por medio del recuerdo o de la expectación.
Estamos tan acostumbrados a ser destinatarios de estas imágenes, que apenas
notamos su impacto total.
Normalmente, se justifica la publicidad como
medio competitivo que beneficia en último término al público y a los
fabricantes más eficientes, y con ello a la economía nacional. La publicidad es
un lenguaje en sí misma, que reutiliza siempre para alcanzar el mismo objetivo
general. Se centra siempre en el futuro comprador. Le ofrece una imagen de sí
mismo que resulta fascinante gracias al producto. Esta imagen hace que él
envidie lo que podría llegar a ser, prometiendo la felicidad.
¿Por qué depende tanto la publicidad del lenguaje visual de
la pintura al óleo?
La publicidad es la cultura de la sociedad de consumo, y la
pintura al óleo como forma de arte se inspiraba en el principio “eres lo que
tienes”.
Sin embargo a pesar de estas similitudes, la función de la
publicidad es muy distinta de la función de la pintura al óleo. La pintura al
óleo mostraba lo que su dueño estaba disfrutando ya, consolidaba el sentido de
su propio valor. En cambio el propósito de la publicidad es que el espectador
se sienta insatisfecho con su modo de vida presente, la publicidad le sugiere que
si compra lo que se le ofrece, su vida mejorará.
Toda publicidad actúa sobre la ansiedad. Todo se cifra en el
dinero, en hacer dinero para superar esa ansiedad. La ansiedad básica con la
que juega la publicidad es el temor de que al no tener nada no eres nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario